El equipo de hosteleros activó el grupo de WhatsApp que crearon para repartir comida en la pandemia y elaboran desayunos, almuerzos, meriendas y cenas para 650 personas al día

Todo empezó el jueves pasado. A las seis de la tarde, el chef Miguel Herrera supo que la localidad de Grazalema (Cádiz, 1.977 habitantes) iba a ser desalojada en su totalidad y que muchas de las personas serían acogidas en el polideportivo municipal de Ronda (Málaga, 33.671 habitantes), donde reside. Habló con un amigo,

s-peliculas-que-cuentan.html" rel="" data-link-track-dtm="">Benito Gómez, con dos estrellas Michelin en su restaurante Bardal. Ambos activaron un grupo de WhatsApp que habían abierto junto a otros cocineros y cocineras en plena pandemia cuando preparaban comidas para quienes lo necesitaban. Dos horas después del primer mensaje, cuando los primeros grazalemeños llegaban al pabellón de El Fuerte, ya había una food truck en su interior y unas ollas calentando un caldo de puchero. Desde entonces, un amplio equipo de profesionales ha preparado voluntariamente papas con choco, potaje de chorizo y acelgas, carne en salsa, callos, camperos con patatas asadas o churros con chocolate. Cada día dan de desayunar, comer, merendar y cenar a unas 650 personas.