Con los precios del alquiler y la compra disparados, la capital concentra a los grandes tenedores de la región, presentes también en Alcobendas, Parla o Getafe

En el Madrid de los jóvenes desesperados por emanciparse y de las familias atrapadas en ratoneras por los precios disparados de la vivienda, un contraste: en 2026 se ha roto la barrera de los 75.000 propietarios de tres viviendas en la región; más de 10.000 tienen al menos diez; y 517 han llegado a acumular hasta 50. Así se desprende de una base de datos elaborada para EL PAÍS a través del Ministerio de Hacienda con datos del catastro, donde una misma vivienda puede tener varios titulares, por lo que hay menos viviendas que propietarios, y que refleja que en la región hay una impresionante concentración de grandes tenedores de residencias, sean estas personas físicas, fondos o empresas, lo q...

ue afecta al precio de los alquileres y las compraventas. La ley del más fuerte, por lo tanto, se impone. Nada hace prever que eso se vaya a rectificar: mientras más de la mitad de la población vasca ya vive en zonas donde el precio del alquiler se limita por ley, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso rechaza toparlo en la región capital.

“El ladrillo se percibe hoy como una inversión más segura y rentable que otros productos, incluso aunque el inmueble permanezca vacío”, señala Víctor Palomo, abogado experto en vivienda del Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES), un despacho especializado en defender a inquilinos vulnerables del que también es abogada Alejandra Jacinto, exportavoz de Podemos en la Asamblea. “Aunque los fondos no concentran la mayoría del parque de vivienda, su modelo de gestión sí se ha extendido”.