Se la bautizó como La Ciudad del Sureste. Serían 120.000 viviendas a precio asequible que garantizarían un crecimiento sostenible de Madrid. Gobernaba Esperanza Aguirre la Comunidad y Álvarez del Manzano en la capital. Año 1997. Nace el Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad de Madrid o Estrategia del Sureste. Sobre un lugar más allá de Vallecas que estaba en medio de la nada, más allá de la M-45, nacerían cinco barrios residenciales —El Cañaveral, Los Cerros, Los Ahijones, Los Berrocales y Valdecarros— que darían continuidad al pionero Ensanche de Vallecas, ideado para ampliar y aliviar la saturación de Villa de Vallecas. El objetivo era crear un enclave de vivienda asequible con “precios razonables” que compaginara urbanizaciones de renta libre y de protección. Los futuros inquilinos serían sobre todo jóvenes de clase trabajadora en edad de emanciparse o con hijos pequeños que no encontraban una solución habitacional en sus municipios. Sin embargo, la crisis inmobiliaria de la década pasada paralizó la mayoría de ellos y ahí empezaron los contratiempos. Los 100.000 euros prometidos en el año 2000 se han convertido en los 500.000 de 2025. El piso asequible para jóvenes desapareció.