Madrid (EFE).- La ecoansiedad «no es un trastorno como tal, no está codificado así en los manuales que utilizamos psicólogos y psiquiatras», pero afecta a la salud mental y aparece a partir de «la trampa psicológica del perfeccionismo verde», explica en entrevista con EFE el doctor Joaquín Mateu Mollá.
Se trata de un fenómeno que se observa «fundamentalmente en personas entre 16 y 25 años», precisa, si bien existen otros colectivos menos frecuentes en distintas franjas de edad: todas ellas, «particularmente sensibilizadas con el medioambiente», lo cual resulta «paradójico» porque «las que más sufren son justo las que se esfuerzan por hacer que las cosas no vayan a peor de lo que ya están».
Dos senderistas subiendo al monte Naranco con Oviedo al fondo. EFE/Alberto Morante
Este doctor en psicología clínica y de la salud de la Universidad Internacional de Valencia y director del Máster de gerontología y atención a la persona denuncia la presión autoimpuesta por «una serie de imposiciones muy rígidas y totalmente inalcanzables que terminan conduciendo a la frustración», por lo que recomienda reconocer que no se es perfecto y hay que aprender a ser autocompasivos, asumiendo que no siempre se podrán hacer las cosas bien en cuanto al consumo responsable.







