No suele ser por perfeccionismo, sino que se convierte en un mecanismo de defensa para recuperar el control y regular emociones. De seguro te ha pasado que llegas a visitar a un familiar y está con la escoba en la mano o trapeando el piso y te pide tener cuidado al pasar, tu pareja prefiere ponerse a limpiar y acomodar la sala antes de terminar de arreglarse para salir o eres tú quien deja inconclusas otras tareas para quitar el polvo, barrer los pelos de la mascota o recoger los juguetes que dejaron tus hijos para que todo luzca pulcro a tu alrededor. Estas son escenas cada vez más comunes y la psicología tiene la respuesta sobre las personas que están obsesionadas con tener la casa ordenada. Los expertos en comportamiento y bienestar aseguran que quienes caen en esto están buscando reducir la ansiedad y es la mejor manera de encontrar una regulación emocional. MIRA TAMBIÉN¿Qué significa que una persona busque siempre tener la casa ordenada?Hay personas que prefieren ordenar toda la casa por la noche aunque estén cansados y otros que no están calmados sabiendo que aún hay platos sucios por lavar. Quienes están a su lado pueden verlos como maniáticos de la limpieza o que están buscando siempre la perfección, pero la verdad va más allá de eso y tiene que ver con el aspecto emocional. La psicóloga Sara Navarrete fue entrevistada por la revista ¡Hola! y explicó que el orden funciona como una forma de intentar calmar lo que nos pasa por dentro. Y es que el caos del día a día, los problemas en el trabajo, las deudas, el cansancio, etc, hacen que busquemos pequeñas formas de recuperar cierta sensación de control y eso se encuentra limpiando u ordenando, algo que puede generar una calma inmediata, aunque sea temporal. “El orden externo muchas veces funciona como una forma de regular el mundo interno. Hay personas para las que ordenar no es una cuestión de estética o práctica, sino emocional. Cuando una persona siente incertidumbre, estrés, caos mental o ansiedad, poner orden en la casa da una sensación inmediata de calma y control”, indicó. No todas las personas viven el caos de la misma manera. (Foto: Letícia Alvares / Pexels) Es por eso que algunas personas necesitan barrer la casa, organizar cajones o lavar platos antes de acostarse por más cansados que estén. Ellos no buscan una casa perfecta, sino sentir que algo vuelve a estar en orden para así sentir calma. Entonces, la casa se convierte en un reflejo de cómo nos sentimos. “Muchas personas sienten que si el entorno está ordenado, ellas también están. Es algo simbólico, como una proyección que hacemos hacia el exterior de nuestro mundo interior”, afirma la especialista que recalca que “vivimos en una sociedad hiperestimulada, con mucha información, presión y ruido. Para algunas personas, el orden se convierte casi en un refugio emocional. Es una manera de crear sensación de estabilidad en medio de una vida que muchas veces se siente acelerada o impredecible”.Y es que cuando hay demasiados estímulos desorganizados alrededor, el cerebro necesita procesar más información constantemente, algo que puede incrementar el cansancio mental, la ansiedad y el estrés.Una encimera llena de cosas o varias tareas pendientes a la vista pueden generar sensación de saturación casi inmediata y de amenaza. (Foto: Vitaly Gariev / Pexels) Por qué el orden actúa como regulador emocionalLa respuesta es simple: le proporciona a nuestro cerebro previsibilidad y sensación de control. Cuando nos sentimos abrumados por el estrés o la ansiedad, organizar nuestro entorno reduce la sobrecarga cognitiva y disminuye la producción de cortisol, calmando directamente el sistema nervioso. ¿Por qué ocurre? Aquí algunos datos:Regulación emocional: el cerebro asocia el caos externo con la falta de control, lo que eleva el estrés. Ordenar devuelve la sensación de dominio.Búsqueda de seguridad: en momentos de crisis, el orden actúa como un refugio predecible y seguro.Anclaje físico: el acto de doblar, clasificar o limpiar obliga a la mente a concentrarse en una acción mecánica y controlable. Esto facilita una pausa mental que frena los pensamientos en bucle, ayudando a relajar la amígdala.Claridad mental: el entorno y el estado interno están conectados. Disminuir los estímulos externos caóticos facilita que nuestra mente procese mejor las emociones y reduce la probabilidad de reacciones impulsivas.Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestro canal de WhatsApp. No te pierdas información valiosa y consejos que te ayudarán en tu día a día. Únete a nuestra comunidad 👉 aquíSOBRE EL AUTORPeriodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).
La psicología dice que quienes están obsesionados con tener la casa ordenada no buscan la perfección, sino reducir la ansiedad
Para muchas personas, ordenar no tiene tanto que ver con la estética sino con la tranquilidad emocional.









