Un grupo de personas esperan en un paso de cebra con varias bolsas. EFE/ Jesús Diges

Carmen Martín |

Madrid (EFE).- La compra compulsiva, también llamada oniomanía, es un trastorno psicológico que conduce a la necesidad irresistible de comprar constantemente objetos innecesarios, que acaban en cajas y armarios, sobre todo ropa y complementos. Afecta ya a un 5 % de la población, según datos de la Sociedad Española de Patología Dual.

Comprar compulsivamente, ya sea de forma presencial u ‘online’, permite evadirse de la realidad y conseguir un chute dopamínico rápido, pero después llega la culpa, los remordimientos, los problemas económicos y las rupturas familiares y sentimentales. Lo importante es detectar si es un hábito descontrolado y esconde un problema detrás para pedir ayuda profesional.

Elisa, ama de casa, de 73 años, no puede evitarlo. Dos o tres veces por semana recorre los mercadillos de la Comunidad de Madrid en busca de chollos, aunque eso le cueste disgustos con su marido.