El emblemático diario estadounidense despide a un tercio de su plantilla, reduce la cobertura local e internacional y cierra las secciones de deportes y de libros. Dimite el consejero delegado

El diario estadounidense The Washington Post decidió hace casi una década, a través de un anuncio en la superbowl de 2017, añadir a su cabecera un nuevo lema ante la amenaza que representaba la llegada al poder de Donald Trump. El magnate inmobiliario neoyorquino había ganado las elecciones tres meses antes contra todo pronóstico ante Hillary Clinton. Desde entonces, la frase La democracia muere en la oscuridad corona cada día la primera página de la edición impresa y digital del diario. ...

Esta semana, sin embargo, Estados Unidos es un poco más oscuro. La dirección del emblemático rotativo, una referencia mundial del periodismo por exclusivas como el Watergate, el caso que hizo caer al presidente Richard Nixon, o los papeles del Pentágono, que contribuyó a acabar con la guerra de Vietnam, ha despedido a un tercio de la plantilla. Cinco días antes de la superbowl de este año, más de 300 trabajadores recibieron un correo electrónico informándoles de que debían abandonar sus puestos de trabajo como consecuencia de un plan de ajustes para tratar de salvar la compañía. Supuso una escabechina en el periódico que ya había sufrido bajas y fugas de algunas de sus estrellas en los últimos años, dejando una redacción muy diezmada.