El diario estadounidense dio un giro conservador a su línea editorial cuando intuyó que Trump ganaría las pasadas elecciones

No ha sido un ajuste cosmético. El propietario de The Washington Post, el multimillonario Jeff Bezos, ordenó un recorte sustancial de la plantilla del histórico rotativo para tratar de revertir la pérdida de decenas de miles de suscriptores de los últimos años que han llevado a la empresa a registrar abultados números rojos.

Alrededor de un tercio de los empleados (unos 300 periodistas, infógrafos, técnicos de diseño, informáticos y administrativos de una plantilla que ronda los 1.000 trabajadores) recibieron este miércoles un correo electrónico anunciándoles el despido. Inmediatamente, las redes sociales se inundaron de mensajes de apoyo para los empleados de un periódico que cuenta con 150 años de historia y un largo historial de exclusivas memorables. Decenas de afectados publicaron mensajes en la red social X anunciando su salida.

Los despidos masivos afectan a todas las secciones, pero la dirección aseguró que cerrará el área de deportes, recortará la redacción de local que se encarga de las noticias del área metropolitana de Washington D. C. y alrededores, como Virginia y Maryland; también suprime el suplemento de libros y reduce a la mínima expresión los corresponsales internacionales y los enviados especiales al extranjero.