El conservador Aníbal Cavaco Silva, que fue jefe del Estado entre 2006 y 2016, dice que el país necesita a un “presidente con sentido común”
Los portugueses tienen la sensación de que no están a las puertas de unas elecciones presidenciales ordinarias. El próximo domingo 8 no solo elegirán si el sustituto de Marcelo Rebelo de Sousa en la presidencia de la República es el socialista António José Seguro o el ultra André Ventura. Lo que ven en juego es la continuid...
ad del sistema democrático iniciado tras la Revolución de los Claveles o un nuevo periodo cargado de incógnitas. El dilema se resume entre el respeto a las reglas del juego democrático que Seguro propone o “un puñetazo en el sistema”, signifique eso lo que signifique, que defiende Ventura. Y esta encrucijada ha provocado un cierre de filas de la derecha democrática alrededor del candidato socialista que, en un país con la política envenenada como España, puede sorprender.
Desde que ganó la primera vuelta con el 31% de los votos, António José Seguro ha comenzado a recibir en un goteo constante el apoyo de destacados representantes de la derecha y el centroderecha portugués. Uno de los más significativos ha sido el del expresidente de la República y ex primer ministro conservador, Aníbal Cavaco Silva. “En un tiempo de tantas incertidumbres y de graves amenazas, Portugal necesita un presidente de la República con sentido común y credibilidad en la escena internacional que contribuya a la defensa de nuestros intereses”, señaló el lunes en un comunicado. Aunque no afirmaba de forma explícita que votaría por Seguro, los elogios que le dedicaba en su nota (“una persona honesta y educada”) dejaban claras las intenciones.
















