Los portugueses han elegido a un moderado, que llevaba más de una década fuera de la política, para sustituir a Marcelo Rebelo de Sousa

António José Seguro, el candidato socialista que en una primera encuesta hace meses no obtenía más que un 6% en intención de voto, se convertirá en el nuevo presidente de Portugal tras derrotar en las urnas al aspirante populista, André Ventura. Una victoria histórica por el respaldo masivo que ha recibido de los portugueses (el más contundente de siempre, por encima de Mário Soares) y porque es la consagración de un político que rehúye la polarización en tiempos donde arrasan los propagadores de odio. También por la gran movilización en un país devastado por la sucesión de temporales de las últimas dos semanas.

El socialista recibió el doble de votos que en la primera vuelta, lo que constata la concentración a su alrededor de los electores que buscaban un presidente que respete las reglas del juego frente a la incertidumbre que representaba Ventura. En porcentaje, Seguro recibió el 66,8% mientras que el aspirante populista alcanzó el 33,1%. No habría así más sorpresa respecto a lo anticipado en las encuestas realizadas durante la campaña ni a lo ocurrido en la primera vuelta en enero, cuando se enfrentaron 11 candidatos y Seguro venció con el 31% de los votos que el margen de la victoria, mucho más holgada de lo previsto. “Estoy emocionado con el apego del pueblo portugués a los valores constitucionales”, dijo Seguro en su primera declaración.