António José Seguro se impone con más del 30% en una votación, que ha relegado al candidato del centro derecha apoyado por el primer ministro

António José Seguro, antiguo líder del Partido Socialista retirado de la política em los últimos diez años, venció en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Portugal celebradas este domingo. El socialista quedó en primer lugar con el 30% de los votos, con el escrutinio oficial al 84%. Ha sido una victoria contra todo pronóstico y casi contra todos. Seguro, un político comedido y sin gran apoyo inicial en su propio partido, tendrá que enfrentarse en la segunda vuelta el 8 de febrero contra el candidato de la ultraderecha, André Ventura, que logró el 25%. Ambos fueron los más votados este domingo entre los 11 candidatos que se postulaban para suceder a Marcelo Rebelo de Sousa en la jefatura del Estado, pero ninguno superó el 50% necesario para evitar una segunda ronda.

Los portugueses tendrán que elegir entonces si quieren al frente del Estado a un político de un partido nuevo o un moderado de centro izquierda. La carrera más disputada e imprevisible de los últimos 50 años comienza a clarificarse, aunque ahora se abren incógnitas como el apoyo que darán los candidatos derrotados de la derecha. El gran perdedor ha sido Luís Marques Mendes, antiguo líder del Partido Social Demócrata (centro derecha), que se disputaba la tercera posición con el 13% de los votos con el liberal João Cotrim de Figueiredo, con el recuento aún sin finalizar. Era una apuesta personal del primer ministro, Luís Montenegro, que tendrá ahora enfrente a un Ventura más fortalecido.