Los portugueses han elegido a un moderado, que llevaba más de una década fuera de la política, para sustituir a Marcelo Rebelo de Sousa
António José Seguro, el candidato socialista, será el sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa en la presidencia de Portugal. Con el escrutino al 80%, Seguro contaba con el 64% de los votos, frente al 35% del populista André Ventura. No habría así más sorpresa respecto a lo anticipado en las encuestas realizadas durante la campaña ni a lo ocurrido en la primera vuelta en enero, cuando se enfrentaron 11 candidatos y Seguro venció con el 31% de los votos que el margen de la victoria, mucho más holgada de lo previsto. “Estoy emocionado con el apego del pueblo portugués a los valores constitucionales”, dijo Seguro en su primera declaración.
El triunfo significa también el regreso de un socialista a la jefatura del Estado después de 20 años de políticos del centroderecha (Partido Social Demócrata) como Aníbal Cavaco Silva y Marcelo Rebelo de Sousa. Pero no es una victoria de un partido. Primero porque las candidaturas presidenciales son personales y transversales. Y segundo porque se trata de una victoria personal rotunda de António José Seguro (Penamacor, 63 años), que fue un candidato denostado en un primer momento por destacados representantes del Partido Socialista (PS).
















