El juzgado fija el lanzamiento de la activista para el 23 de febrero al tener una deuda de más de 50.000 euros y estar la vivienda pública a nombre de su hijo

Paca Blanco tiene 77 años, utiliza andador y mantiene actividad pública y política constante. En las últimas semanas, cuenta orgullosa, ha participado en unas jornadas de Greenpeace, mañana tiene un acto en el Congreso y hoy habrá dado dos conferencias en institutos con el Patronato de Protección de la Mujer. Acaba de publicar una autobiografía titulada Paca Blanco La Brava (Editorial Libros en Acción) y es reconocida por su trabajo como activista social desde hace décadas. Pero su apretada agenda se ha visto afectada este martes al recibir una orden de desahucio de un juzgado de primera instancia de Madrid sobre la vivienda pública en la que ha vivido los últimos 12 años en el barrio de Pacífico, en el distrito de Retiro. “Estoy emocionada por todo el apoyo que estoy recibiendo”, dice por teléfono mientras se prepara para acudir al despacho de su abogada para planear su defensa.

Este controvertido caso tiene fecha y hora: el 23 de febrero de 2026. Blanco asegura que es ella quien reside de forma continuada en el inmueble desde hace más de una década y que puede acreditarlo con los registros del padrón, recibos de agua, luz, gas y comunidad. En la orden de lanzamiento constan el nombre de su hijo, el de su nuera y el de una “ocupante ignorada”, refiriéndose a ella, Francisca Blanco. “Yo no le pagué a nadie para entrar a esta casa, yo entré con llaves, por la puerta”, explica.