El hijo de Isabel II intercambió correos con el financiero sobre una joven rusa de 26 años

Se preguntaba estos días el diario The Times cómo sería la celebración, el próximo 19 de febrero, del 66º cumpleaños del malogrado Andrés Mountbatten-Windsor, antes conocido como el príncipe Andrés, en comparación con su fiesta de los 50, cuando convocó a estrellas de la talla de la modelo Naomi Campbell en el palacio de St. James. La respuesta, una vez más, ha llegado con la nueva remesa de documentos del millonario y pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein, hechos públicos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La sombra perpetua de esta amistad ha condenado al antiguo duque de York a una jubilación de ostracismo.

Una serie de fotos, desconocidas hasta la fecha, de quien fuera el hijo favorito de Isabel II revelan el grado de intimidad que tenían Andrés y su amigo Epstein. El expríncipe, con pantalones vaqueros y camiseta blanca, aparece a cuatro patas en el suelo sobre una mujer joven cuyo rostro se oculta. Ella está completamente vestida. Él toca su estómago, como si pretendiera masajearla. En una de las instantáneas, él mira a la cámara desde abajo, con una media sonrisa y los ojos enrojecidos por culpa del flash.