La policía investiga ya el supuesto viaje de una joven rusa al Reino Unido, que el financiero envió para tener sexo con el entonces príncipe
El bochorno no entiende de plazos. Las nuevas revelaciones surgidas de la publicación por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos de millones de documentos más relacionados con el pederasta Jeffrey Epstein aportan más detalles sobre
html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-01-31/los-nuevos-documentos-de-epstein-contienen-mas-fotos-embarazosas-del-exprincipe-andres-de-inglaterra.html" data-link-track-dtm=""> la turbia relación entre Andrés Mountbatten-Windsor, antes conocido como el príncipe Andrés de Inglaterra, y el multimillonario estadounidense. Su hermano, el rey Carlos III de Inglaterra, ha forzado el abandono acelerado, de noche y por la puerta de atrás, del exduque de York del Royal Lodge, la impresionante mansión que disfrutaba desde hacía décadas en el complejo del castillo de Windsor.
El monarca ya había tomado esa decisión en octubre pasado, a la luz de la gravedad de las informaciones del caso Epstein, que no han hecho más que empeorar. Ordenó que se pusiera todo en marcha para que Andrés, su exesposa, Sarah Ferguson, y las dos hijas de ambos dejaran de disfrutar de una residencia de 30 habitaciones, seis pequeñas viviendas para el personal de servicio y 40.000 metros cuadrados.








