El equipo de Valverde se adelantó hasta en dos ocasiones con los goles de Sancet y Guruzeta antes del descanso, pero el Sporting de Portugal frustró el sueño rojiblanco
El Athletic Club ha puesto punto final a su andadura en la Champions League tras un desenlace tan ilusionante como cruel. Los goles de Sancet y Guruzeta antes del descanso, hicieron soñar con la gesta, pero el Sporting de Lisboa terminó por convertir el sueño en pesadilla. Los goles de Diomandé, pero sobre todo los de Trincao y Alisson Santos, este cuando el partido ya estaba a punto de terminar, terminaron por frustrar una clasificación que hubiera resultado histórica. Pese a la eliminación, esta vez sí, el equipo dejó una imagen competitiva y valiente, peleando hasta el final, poniendo de manifiesto que esta experiencia europea puede servirle como base para futuros retos. El primero llega este domingo, con el derbi ante la Real Sociedad.
Cuando restaban únicamente dos jornadas para el cierre de la fase de grupos, el panorama era de por sí muy complicado y el equipo rojiblanco dependía de un auténtico milagro. La situación exigía no solo ganar, sino hacerlo en escenarios y ante rivales de máxima exigencia. La primera parte de ese guion se cumplió en Bérgamo, donde el Athletic firmó una victoria épica. Aquel triunfo devolvió la fe al vestuario y a la afición. El equipo de Ernesto Valverde demostró la personalidad y la competitividad que le está faltando en Liga, donde la situación es más que preocupante. Los tres puntos que le separan del descenso y un único punto conseguido de los últimos quince en juego así lo atestiguan.






