Un golazo de Rubén García adelantó a los navarros y Guruzeta rescató un punto para los de Ernesto Valverde

El Athletic se vio obligado a dar un paso adelante en El Sadar para no dar continuidad a las malas sensaciones con las que terminó 2025 tras la derrota cosechada en San Mamés frente al Espanyol. De hecho, la primera parte disputada frente a Osasuna, sobre todo la primera media hora, no invitaba para nada al optimismo. Todo lo contrario. En este tramo del partido, el equipo entrenado por Alessio Lisci fue mejor. Rubén García confirmó esa superioridad con un buen gol, aunque el rojillo contó con la colaboración de Unai Simón. El golpeo fue brillante, pero la pelota hizo un par de extraños y entró por el centro, dando la sensación de que el meta internacional podía haber hecho algo más. Eso sí, antes de ese tanto, el cancerbero ya había salvado a los suyos con un paradón a disparo de Moncayola.

Ese gol encajado pareció herir el orgullo de los rojiblancos, conscientes del mes que se les viene por delante con su participación en la Supercopa de España y el pase a la siguiente ronda de la Champions League, en juego a falta de dos partidos (Atalanta fuera y Sporting de Portugal en San Mamés). Haber comenzado con una derrota hubiera supuesto un golpe moral importante en sus aspiraciones, pero la reacción no se hizo esperar. De hecho, la primera gran ocasión de los de Ernesto Valverde llegó al poco de haber recibido el mazazo de Rubén García, aunque Guruzeta se encontró con Sergio Herrera. No hubo que esperar mucho tiempo para ver de nuevo al meta de Osasuna en acción, otra vez con el delantero donostiarra como protagonista. El sino del partido estaba cambiando, algo que se confirmó tras la entrada al campo de Robert Navarro y Alex Berenguer.