El equipo rojiblanco se impone a Osasuna en un derbi marcado por la actuación decisiva del portero, que detuvo un penalti clave en el momento más delicado

El Athletic Club encontró en San Mamés algo más que una victoria: un alivio necesario en medio de la urgencia. El equipo bilbaíno llegaba presionado por la clasificación y por un discurso institucional que apelaba a la unidad. Jon Uriarte, tras su reelección, había sido claro: “Necesitamos el apoyo de todos para conseguir los puntos que aseguren la permanencia”. Ernesto Va...

lverde, desde el banquillo, insistía en la misma idea. Y el Athletic, sin brillo pero con oficio, respondió de la mejor manera.

El triunfo ante Osasuna ha dejado dos nombres propios. El primero, Gorka Guruzeta, que volvió a cumplir con el gol, afianzándose como el recurso más fiable en ataque. En un equipo al que le cuesta generar, su capacidad para aparecer en el momento justo se ha convertido en un salvavidas. El segundo, determinante, Unai Simón. El guardameta sostuvo al equipo en los momentos críticos con dos intervenciones de enorme valor: un penalti detenido a Budimir y un cabezazo posterior del delantero croata que ya se inscribe entre las paradas de la temporada.