El ministro Óscar Puente asumió el lenguaje de Adif y habló de “renovar” donde correspondía “revisar”

Las discusiones políticas están derivando últimamente en debates semánticos. Algo extraño si se mira el poco interés que nuestros representantes muestran hacia la lengua, pero algo normal si se entiende que precisamente ese descuido es lo que termina provocando los debates semánticos.

Las declaraciones del ministro Óscar Puente sobre el suceso ferroviario de Adamuz ocurrido el 18 de enero han puesto sobre el tapete los términos “renovado”, “integral” y “completamente”. Puente, quien asumió con valor el riesgo de dar la cara desde el primer momento, afirmó el día 19 en rueda de prensa que la vía del accidente “ha sido renovada completamente a partir del año 2021”.

Adif, entidad que gestiona la infraestructura férrea, venía usando en sus comunicados la expresión “renovación integral”; por ejemplo, en el emitido el 11 de junio de 2024 para comunicar las últimas obras en esa línea. Y quizás ahí se halla el origen de este lío. Adif llamaba “integral” o “completa” a una renovación parcial. El propio presidente de esa empresa pública, Luis Pedro Marco de la Peña, afirmó el 23 de enero, en rueda de prensa y con el ministro a su lado, que en la “renovación” de la vía se habían unido elementos recientes con otros cuya instalación databa de 1992.