El único debate entre ambos candidatos muestra las divergencias en la gestión de la inmigración o en la reforma de la Constitución

El único cara a cara que tendrán los dos políticos que pretenden sustituir a Marcelo Rebelo de Sousa en la presidencia de la República de Portugal mostró dos discursos que ya se intuían desde la noche electoral en la que ambos celebraron unos resultados que dejaron en la cuneta a otros nueve aspirantes. André Ventura, el líder populista que preside Chega, considera que los apoyos que

ras-la-presidencia-de-portugal.html" data-link-track-dtm="">su rival socialista, António José Seguro, está recibiendo de representantes de la derecha responde a una maniobra de “cancelación”. “No van a votar por António José Seguro, van a votar contra mí. Muestra que los intereses del sistema se juntan a su alrededor, y lo habrían hecho alrededor de otro cualquiera”, afirmó en el debate.

El apoyo de figuras relevantes de la derecha a un socialista, como han anunciado en los últimos días el expresidente de la República, el conservador Aníbal Cavaco Silva, o el antiguo viceprimer ministro democristiano Paulo Portas, erosionan la imagen de “líder de la derecha” que Ventura reivindica tras los resultados de la primera vuelta, aunque le sirven para reforzar su discurso de que es un hombre contra todo el sistema. Denota, además, que la lectura que realiza de estas elecciones (socialismo contra no socialismo) está calando mucho menos que la de su adversario, que lo plantea como una pugna entre un discurso conciliador y otro de odio.