La política impulsada por el presidente estadounidense devuelve a la región a una relación marcada por la coerción y el cálculo geopolítico
Cuando Donald Trump cuestionó públicamente el control del Canal de Panamá, en Centroamérica se encendieron las alarmas. No se trataba solo de una declaración altisonante, una más en el estilo provocador del republicano, sino del primer síntoma visible de una política que vuelve a colocar a la región bajo la tutela de Estados Unidos. Trump reactivó viejos reflejos de injerencia
al/2025-11-27/trump-irrumpe-en-las-elecciones-de-honduras-para-apoyar-al-candidato-conservador.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-11-27/trump-irrumpe-en-las-elecciones-de-honduras-para-apoyar-al-candidato-conservador.html" data-link-track-dtm="">al interferir en la elección presidencial de Honduras y al amenazar con recortes a la ayuda a los gobiernos centroamericanos como mecanismo de presión para que firmaran acuerdos destinados a contener a los migrantes. El istmo, una vez más, aparece en el radar de Washington no como un socio estratégico, sino como un patio trasero que debe ser controlado.
En Centroamérica aún supuran las heridas de la injerencia estadounidense. Desde el siglo XIX, Estados Unidos convirtió a la región en un foco prioritario de su política exterior y en una zona sometida a los designios de Washington. La lógica fue siempre la misma: proteger intereses económicos, comerciales y geopolíticos bajo el argumento de la estabilidad y la seguridad hemisférica. En 1909, Estados Unidos intervino en Nicaragua para forzar la caída del presidente José Santos Zelaya, acusado de desafiar los intereses estadounidenses y europeos. Pero el sometimiento del país se consolidó con la ocupación militar de los marines en 1912, que se prolongó hasta 1933 y dejó, antes de su retirada, un gobierno títere encabezado por Anastasio Somoza García. Aquella imposición inició una de las dictaduras familiares más longevas y sangrientas de América Latina, que se extendió durante más de 40 años.









