Los hondureños eligen este domingo entre la continuidad del modelo izquierdista de la actual presidenta Xiomara Castro o un giro más conservador. El presidente de EE UU lo ha apostado todo en el último momento por el candidato de la derecha
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intentado influir en el resultado de las elecciones de este domingo en Honduras al dar su apoyo al candidato conservador Nasry Tito Asfura, del Partido Nacional. Las declaraciones del mandatario, que ha señalado de “comunistas” (una palabra que en un país conservador como este tiene ecos de temor en algunos sectores, como el de los empresarios) a los otros dos aspirantes —Rixi Moncada, del gobernante Libre, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal— han metido más ruido a un proceso muy polarizado, con acusaciones de fraudes de los tres candidatos, que según las encuestas, asisten a la votación con iguales posibilidades de triunfo.
Trump, además, anunció el viernes que pretende indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, conocido como JOH, que cumple una condena de 45 años de prisión por sus vínculos con el narcotráfico. Hernández es una figura repudiada en Honduras, donde además de sus vínculos con el narcotráfico, se le señala de una pésima gestión gubernamental, el mal manejo de la crisis sanitaria generada por la pandemia de covid-19 y un desfalco de cercano a los 200 millones de dólares a la seguridad social. Asfura, sin embargo, se ha montado en la ola de Trump y no tiene empacho en presentarse como el candidato de Washington. En la red social X, donde hace llamar por su apodo, Papi a la orden, publica montajes al lado del magnate de Nueva York. “El indulto es una potestad del presidente de los Estados Unidos. Por la familia, el indulto deja atrás sus tristezas y les permite recuperar la tranquilidad y la felicidad que se merecen”, ha justificado Asfura la decisión de Trump sobre JOH.














