El liberal Nasralla se ha proclamado vencedor en redes, mientras el conservador Asfura pide prudencia. Trump intenta sembrar dudas al acusar a las autoridades de maniobrar para cambiar el resultado: “Si lo hacen, ¡será un infierno!”
Los resultados preliminares de la elección general en Honduras han dejado a sus ciudadanos con un un gusto a sorpresa. Muy pocos en este país centroamericano se esperaban que los comicios se decidieran voto a voto debido a un empate técnico entre los dos candidatos de la derecha: el liberal Salvador Nasralla y el nacionalista Nasry Asfura. Nasralla se ha proclamado vencedor en las redes sociales y ha mostrado datos de su partido que le dan una ventaja frente a su contrincante, pero Asfura ha optado por la prudencia. Mientras reina la incertidumbre en este país centroamericano, las autoridades electorales han pedido calma y esperar el cierre del escrutinio. “Ante este empate técnico, debemos tener paciencia y esperar que terminemos de contabilizar actas”, afirmó Ana Paola Hall, titular del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Hall ha felicitado a sus compatriotas por la participación en la elección del domingo y por guardar la compostura a pesar de lo reñido de los resultados. El día siguiente a la elección, reinaba la normalidad en Tegucigalpa, a pesar del temor a un estallido si el escrutinio no favorecían a Libre, el partido en el Gobierno, cuyos representantes habían advertido de que no aceptarían una derrota. Algunos negocios mantenían el cierre y otros no retiraban las láminas de madera con las que protegieron sus ventanales. El margen con el que el oficialismo ha perdido es tan grande que sus simpatizantes apenas han tenido tiempo de encajar el golpe.














