En el Estado de Hidalgo, el patrimonio gastronómico del país se expresa a través de las brasas
Amanece con seis grados en la transparente mañana de Actopan, aldea del estado de Hidalgo, considerado Pueblo con Sabor y cuna de la barbacoa de borrego, cocida en horno de tierra, envuelta en pencas de maguey y acompañada del tradicional consomé. Se trata de un método de cocción de herencia prehispánica que la región ha preservado con fidelidad, otra de las muchas maneras que tiene México de expresar
rget="_self" rel="" title="https://elpais.com/mexico/opinion/2026-01-21/diez-platillos-imprescindibles-para-conocer-la-gastronomia-mexicana.html" data-link-track-dtm="">su identidad gastronómica ante el mundo.
Actopan fue conquistada por los mexicas en 1440. Su nombre anterior en otomí era Mañuitzi, que en náhuatl significa “sobre tierra gruesa, húmeda y fértil”. Dejamos atrás el Exconvento de San Nicolás Tolentino, el monumento histórico más importante del municipio, joya arquitectónica del siglo XVI y uno de los mejores ejemplos del arte novohispano temprano en todo el país. Por caminos de tierra nos adentramos en las afueras, donde hay niños con pan de fiesta en las manos y perros que duermen en los rastros de sol que encuentran y que, con su quietud, modulan el tráfico. Vamos al encuentro de la casa de Pedro Santiago Hernández y su familia, dedicados a la preservación de esta tradición que sostiene a veinte personas y genera treinta empleos.






