Un plato versátil, muy fácil de preparar e inspirado en la cocina india que puede satisfacer tus ganas posnavideñas de recetas ligeras
Esta receta está inspirada en un plato que probé en el restaurante indio Namasté, en Ponferrada. En la carta aparecía como Verduras Kurma: me esperaba algo muy especiado y sin embargo aparecieron unas verduras cocidas al dente, ligadas con una leche de coco especiada y acompañadas de anacardos y pasas.
Después de documentarme un poco sobre el korma, y teniendo en cuenta las ganas de verduras ligeras que me ha dejado el empacho navideño, he preparado una versión muy personal y deliberadamente suave. Las especias están en segundo plano: aportan un matiz exótico, pero no dominan el plato. Es un guiso ligero, vegetal, fácil de adaptar a la temporada y que funciona muy bien acompañado de un arroz basmati blanco.
La base es una crema sencilla de coco y anacardos, en la que se cuecen brevemente las verduras. Casi cualquier verdura de temporada encaja aquí: yo he usado brécol, zanahoria y guisantes, pero se puede sustituir el brécol por coliflor o coles de Bruselas, añadir patatas si apetece algo más contundente, y en primavera aprovechar los tirabeques, calabacín o espárragos.






