El Foro Económico Mundial celebra su tradicional cita anual marcado por el asalto soberanista contra libre comercio e instituciones internacionales

El mundo asiste a la muerte de una época, una que fue en buena medida plasmada y simbolizada por Davos. Un tiempo de libre comercio, de inversiones sin fronteras, de expansión democrática, de cosmopolitismo. Se afianza ahora otro tiempo que es la antítesis de aquel:

"https://elpais.com/economia/2026-01-11/el-regreso-de-la-economia-por-la-fuerza.html" data-link-track-dtm="">fragmentación comercial y financiera, regresión democrática, nacionalismos. Este es el sombrío contexto en el cual se celebra a partir de este martes la tradicional conferencia anual del Foro Económico Mundial en la localidad alpina suiza, con una notable asistencia de líderes empresariales y políticos, entre ellos Donald Trump, el gran capitán del asalto al mundo de antes.

El presidente de Estados Unidos coincidirá en el foro con varios de los tradicionales aliados atlánticos con los cuales protagoniza hoy un tensísimo pulso que es uno de los aspectos cruciales del nuevo tiempo. Está prevista la participación de Friedrich Merz (Alemania), Emmanuel Macron (Francia), Mark Carney (Canadá), Ursula von der Leyen (Comisión Europea), entre muchos otros. Pero también estarán en Davos aliados políticos de Trump como Javier Milei (Argentina) o el opositor británico Nigel Farage. De especial interés será el desempeño de Giorgia Meloni, teóricamente cercana a Trump en términos ideológicos, pero que muestra claros síntomas de incomodidad con sus políticas y una voluntad de mantener perfil de fiabilidad ante los socios europeos. Está previsto que acuda, aunque trata de evitar ser considerada como participante de un foro contra el cual, como líder soberanista, lanzó ácidas críticas durante mucho tiempo, como Farage.