Madrid (EFE).- La crisis de vivienda se ha convertido en uno de los asuntos centrales del debate político pero el reciente anuncio realizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para bonificar fiscalmente a los caseros que no suban las rentas ha desembocado en un nuevo desencuentro con sus socios de Sumar.
El pasado lunes, coincidiendo con el inicio de los trabajos de demolición en el barrio madrileño de Campamento —donde está prevista la construcción de 10.700 viviendas públicas y asequibles—, Sánchez anunció un próximo real decreto ley en materia de vivienda con tres medidas: bonificar con el 100 % el IRPF a los propietarios que no encarezcan sus alquileres, endurecer el alquiler temporal y una mayor regulación del alquiler por habitaciones.
Planteamientos enfrentados
Sin embargo, la medida fiscal es la que ha desatado más críticas esta semana. La primera por parte de Sumar, que considera un «regalo» a los propietarios, además de injusta e ineficaz, y ha insistido en que no la apoyará «nunca».
Desde la formación que lidera Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, reclaman al PSOE que rectifique y se abra a negociar su propuesta alternativa, que pasa por la prórroga automática de los contratos de alquiler que venzan próximamente.














