Jamás levantaba la voz, evadía las discusiones con ironías, replicaba en los desacuerdos echando el cuerpo atrás y abriendo los brazos
Ángel García Colín se ha ido sin perder el buen humor. Quienes acaben de asociar en este momento su nombre con su recuerdo, por haberlo conocido, imaginarán en primer lugar su calva tempranera y su sonrisa frecuente, y después su conversación llena de chistes y chascarrillos. Los repetía a menudo, pero no por ello dejaban de ser graciosos....
Nacido en Durango en 1959, pero en la realidad leonés de Cistierna, ha muerto en Madrid este sábado a los 66 años, como consecuencia de un cáncer. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco y doctor por la Complutense, su carrera profesional transcurrió casi siempre en una actividad paralela al periodismo: la publicidad, la mercadotecnia y la gerencia de medios informativos. Pero en esas tareas fue siempre un periodista más, capaz de entender las lógicas a la larga de quienes dirigen los medios y complementarlas sin violencia con las necesidades a la corta de quienes los gestionan.
Trabajó desde 1992 para cabeceras del Grupo Prisa como EL PAÍS, As o Cinco Días, y fue pieza fundacional y decisiva de Gestión de Medios Impresos (GMI), sociedad creada en 1999 por esa empresa editora y que abarcaba diarios como El Correo de Andalucía, Odiel, Jaén o El Día de Valladolid, así como, más adelante, los diarios bolivianos La Razón, Extra y El Nuevo Día. También ejerció, simultáneamente, un papel impulsor y de creador de sinergias en la empresa Gestión de Medios de Prensa, donde coordinó la colaboración de Prisa con las sociedades editoras de periódicos como Canarias 7, El Punt, Diario de Burgos, Diario Palentino, Gaceta Regional de Salamanca, El Progreso de Lugo, Segre, Diario de Avisos, Diario del Alto Aragón y Diario de Noticias de Navarra, para los cuales Prisa elaboraba el innovador suplemento semanal La Mirada, entre otros productos.






