Diez años después de su cierre en el edificio Seagrams, el restaurante neoyorquino sigue fascinando por representar un mundo de poder y celebridad que hoy ya no existe

Igual que por mucho que se pueda visitar Alejandría ya nadie volverá a ver la legendaria ciudad de los Ptolomeos, para cenar en el edificio Seagrams de Nueva York basta con reservar una mesa, pero su mítico restaurante hace ya casi una década que existe solo en el pasado. Cerró en 2016 y, aunque una parte permanece en el establecimiento que lo sustituyó después (ahí sigue su famoso estanque de mármol), ni siquiera el más minucioso trabajo de arqueología podría devolverlo. Aquel mismo año, una subasta dispersó la preciosa vajilla y los muebles. También la antigua clientela que por tanto tiempo los utilizó ha ido desapareciendo. Esta es la historia de un restaurante que ya no existe. ...

Antes de partir a sus vacaciones de verano en Europa y los Hamptons, los neoyorquinos más distinguidos se citan en restaurantes para despedir la temporada. En todos se sirve cocina francesa. En el Upper East Side, por ejemplo, hace años que Le Veau d’Or es el preferido de estrellas de cine como Grace Kelly, y no lejos de allí, en La Côte Basque, Truman Capote escucha los secretos de las amigas a las que traicionará con su Plegarias atendidas. Pero para la rentrée de septiembre todo será distinto. El hostelero Joe Baum ha visionado un nuevo tipo de restaurante y lleva meses maquinando lo que en Manhattan se llamará la new American cuisine, un innovador concepto de lo que es salir a comer en Estados Unidos que ya no necesitará de pronombres en francés para ser tomado en serio. Por eso, y porque usará ingredientes locales y de temporada en lugar de conservas como hacen los chefs de esos bistrós, llama al restaurante The Four Seasons (no tiene relación con la célebre cadena hotelera).