La Casa Blanca sostiene que tomar la isla por la fuerza “siempre es una opción”

“Necesitamos Groenlandia para nuestra seguridad nacional”, sostenía Donald Trump este domingo a su regreso a Washington, un día después de la operación militar de su país en Venezuela, durante la que se capturó a Nicolás Maduro. El éxito inmediato de ese ataque parece haber alimentado el apetito del presidente estadounide...

nse por otras intervenciones en el continente americano. La isla ártica ―territorio autónomo que pertenece al Reino de Dinamarca―, una obsesión que arrastra desde hace años, se presenta como el próximo objetivo, y miembros de la Administración republicana ya hablan en público de controlarla. En un comunicado este martes, la Casa Blanca reconocía que Trump y su equipo debaten distintas opciones para hacerse con Groenlandia y recurrir a las fuerzas armadas para lograr ese fin “siempre es una opción”.

La atracción de Trump hacia el territorio autónomo, en una posición clave para el control del Ártico y donde Estados Unidos ya cuenta con una base militar —la instalación espacial Pituffik—, es intensa. Su Administración considera que el interés geoestratégico de la gigantesca isla se ha disparado en los últimos 30 o 40 años, a medida que los hielos del Ártico se derriten, se abren las perspectivas de nuevas rutas marítimas por el norte del globo hasta ahora inaccesibles, y China y Rusia se muestran cada vez más activas en la zona. Según opina en términos tajantes, la diminuta Dinamarca no se encuentra en condiciones de responder como hace falta para garantizar la seguridad en esa zona. “Dinamarca no va a hacerlo”, insistía Trump en su discurso del domingo.