91 internos del centro penitenciario madrileño asisten a la proyección de una cinta que retrata sus propias vidas antes de cumplir condena

Un adolescente camina por la mitad de la calle mientras fuma un cigarro. En las casas y chabolas que están a medio hacer hay niños jugando, abuelos que conversan y algunos grupos de personas bebiendo alcohol y consumiendo diferentes sustancias. Todo pasa al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esa es la vida diaria de Toni, el protagonista de la película Ciudad sin sueño, un filme que muestra el crudo día a d...

ía del barrio chabolista de La Cañada Real Galiana de Madrid. Pero también es el retrato de la vida de Jorge, Alberto, Adnan y Jalil, cuatro internos que disfrutaron de la proyección de la cinta en la cárcel de Valdemoro (Madrid) —y cuyos nombres han sido modificados para proteger su identidad—. La historia ficcionalizada de una hora y 37 minutos dirigida por Guillermo Galoe es el recuerdo real de muchos de los que están sentados en las sillas blancas de plástico del salón de actos del centro penitenciario. Algunos de ellos murmuran dentro de esos muros grises y paredes de color naranja en las que hay una advertencia: “Este es un espacio libre de humo”.