Situada al este de Madrid y a pocos minutos del centro de la ciudad, la Cañada Real Galiana es, con sus 8.000 habitantes, el mayor asentamiento irregular de Europa. Un escenario de marginalidad, inseguridad y tráfico de droga convertido ahora en escenario de cine gracias al filme ‘Ciudad sin sueño’

Paqui está sentada en una silla frente a una casa y pegada a la calzada, móvil en mano. Paqui se llama oficialmente Francisca Jiménez Fernández, tiene 49 años, y aunque su cuerpo emite cierta señal de indolencia y en su cara mande una sonrisa triste, sus ojos chispean: le va la ironía. “Yo acepté salir en la película para quitarme de aquí, porque tengo ilusión de ser alguien en el mundo”, dice. En pantalla se vio “muy bien”, aunque acabó harta de tantas repeticiones en el rodaje. “Con la peli se verá que los de la Cañada no somos monstruos, ni personas malas. Queremos salir de aquí y, si es con ayuda, mejor....

Así también verán lo que es vivir en el chabolismo y entre drogadictos”.

Paqui no se moverá durante dos días de esa silla y de la zona circundante. Su director le suelta que fue una actriz difícil de “conseguir”. “Claro, no puedo dejar de trabajar. Si me llaman, tengo que ir. No puedo decirle que no a un gitano”. Y cuenta una experiencia reciente con pistolas y amenazas. “Yo tengo una gran arma, la verdad. Ante esa…”.