La película se desarrolla en un sombrío lugar de Madrid, la Cañada Real, asentamiento irregular que carece de cosas elementales para sobrevivir. El director crea cierta atmósfera, pero yo necesito algo más que eso

Reconozco que el título de esta película, o documental, o como cada espectador quiera definirla, es evocador y poético. Muy turbador lo de Ciudad sin sueño. También me abruman las referencias críticas sobre su belleza y su autenticidad. No dudo de lo segundo. Creo que lo que veo y escucho es de verdad, no hay manipulación del espectador, se trata de una ficción, o de un documental, o de ambas cosas a la vez. Pero eso no implica que me apasione o me conmueva el material que ha creado

-cine-ilumina-la-madrilena-canada-real.html" data-link-track-dtm="">el director Guillermo Galoe. No dudo de la veracidad de la comunidad gitana, y también aparece al principio una familia musulmana, habitantes todos ellos de la Cañada Real, un asentamiento irregular cercano a Madrid que carece de variadas cosas elementales para sobrevivir dignamente, como la luz y el agua natural. Nunca he visitado lugar tan duro, pero sí conozco a gente que ha pasado por allí buscando alimento para sus maltrechas venas. O sea, droga dura. Y también por circunstancias de su trabajo. Y cuentan que el panorama es sombrío.