En su segunda presidencia, Trump ya ha bombardeado a siete países, con propósitos tan variados como la exhibición de fuerza, la venganza o avidez por los recursos ajenos
Ni aislacionismo ni inhibición. Esta segunda presidencia de Trump desmiente los tópicos sobre el retraimiento de Estados Unidos para concentrarse en la competencia con China, y con mayor razón si se confirma el bombardeo masivo sobre Caracas esta madrugada. En un año ha bombardeado a siete países, incluida Venezuela, con propósitos tan variados ...
como la exhibición de fuerza, el auxilio a regímenes amigos, la venganza o la avidez por los recursos ajenos, siempre bajo la noble cobertura de la lucha antiterrorista, la persecución del narcotráfico o la defensa de la civilización, aunque nunca hasta ahora el cambio de régimen y la instalación de una democracia.
Irán estaba hasta ahora en la cumbre de sus hazañas. En junio destruyó sus instalaciones nucleares en una magna operación aérea con siete bombarderos B2 indetectables y 125 aviones de auxilio. Hasta esta semana, Trump no se había preocupado por el sufrimiento de los ciudadanos bajo las dictaduras, pero las protestas masivas de los iraníes por el incremento del coste de la vida han suscitado su atención hasta el punto de mostrarse “preparado y listo” para “acudir al rescate” si el régimen sigue reprimiendo a los manifestantes.







