Por cada automóvil nuevo se compran dos usados y un vendedor particular puede conseguir más dinero si está dispuesto a asumir ciertas molestias

Pongamos un ejemplo real: la venta de un SEAT Ibiza FR del año 2020 en buen estado con unos 50.000 km. En un concesionario, la oferta rondaba 8.000 euros. En una plataforma especializada en coches de esas que se anuncian sin parar en televisión, empezaron por 12.000, pero al final, tras regateos y comisiones, se quedaba en 10.500. Sin embargo, entre particulares (por supuesto asumiendo las molestias adicionales, como res...

ponder mensajes, gestionar citas, hacer fotos, recibir visitas, correr con el riesgo si algo falla), el precio final fue de 14.500.

Eso explica en buena medida por qué plataformas como Wallapop han visto un auge brutal en las ventas de vehículos entre particulares. Lo que antes era el sitio donde colocar una bici vieja o una lámpara que ya no iba con tu salón se ha convertido, casi sin hacer ruido, en uno de los mayores mercados de compraventa entre particulares del país. Su categoría de motor es hoy una de las más dinámicas, con cifras que sorprenden a quienes llevan años siguiendo el comercio digital. La plataforma no da el número de coches vendidos, pero sí que recibe 30 millones de visitas mensuales de usuarios en busca de coches de ocasión.