El recurso pendiente con mayor carga política es el que afecta a Carles Puigdemont

El Constitucional encara 2026 con la seguridad de que no se va a renovar hasta que se celebren las próximas elecciones generales. El tribunal mantendrá, por tanto, su actual mayoría progresista, pese a que su mandato concluiría el próximo mes de marzo, al cumplirse los tres años desde su última renovación. El recurso pendiente con mayor carga política es el que afecta

tm="">al líder de Junts, Carles Puigdemont, contra la decisión del Supremo de no aplicar la amnistía al delito de malversación. El órgano de garantías estimó que esta petición de amparo podría resolverse durante el primer trimestre de 2026, y en principio no hay cambio de planes a este respecto.

Está pendiente la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre las dudas que le plantearon el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional sobre la ley de amnistía y su posible incompatibilidad con principios esenciales del derecho europeo. No obstante, en un primer dictamen –no vinculante- el Abogado General del TJUE rechazó esta tesis y que el procés hubiera lesionado los intereses financieros de la Unión Europea. El Constitucional estará atento al resultado de este procedimiento, pero sin que condicione su calendario indefinidamente. La mayoría progresista del órgano de garantías sigue destacando la relevancia del informe del Abogado General, por cuanto expuso que la ley de amnistía responde a la búsqueda de “un contexto real de reconciliación política y social y no constituye una autoamnistía”.