Massimo Dutti firma una campaña navideña en ‘stop motion’, con más de 2.400 fotogramas, que pone en valor la artesanía y el tiempo

En un momento en el que la Inteligencia Artificial nos permite transformarnos en personajes de Studio Ghibli o habitar Springfield en cuestión de segundos, la artesanía, esa que exige oficio y paciencia, adquiere un valor casi subversivo, muy difícil de replicar. Massimo Dutti lo reivindica en su nueva campaña navideña, Holiday Light, una celebración, fotograma a fotograma, de la belleza de lo hecho a mano.

Figuristas, escenógrafos, estilistas, directoras de arte... más de 25 artistas han trabajado mano a mano para dar forma a esta fábula navideña concebida por el estudio creativo Ray Atelier en colaboración con la marca. Un cortometraje rodado en stop motion donde el tiempo y el oficio marcan el ritmo del relato: más de 2.400 fotogramas nos sumergen en este universo en miniatura, íntimo y profundamente poético.

La historia es una celebración de la magia de la Navidad, la época del año en la que todo parece posible. En mitad de la noche, una mujer misteriosa y elegante observa a través de su telescopio cómo una pequeña estrella cae del cielo, tiñendo de luz todo lo que toca. Será ella quien la rescate de la nieve y, con paciencia y delicadeza, a través de una larguísima escalera, la devuelva a su lugar en el firmamento. No hay estridencias ni giros innecesarios: solo una ciudad de postal, envuelta por la noche, el silencio y, por supuesto, la belleza.