No hay cena que una buena lata no pueda resolver. Estas recomendaciones prometen un banquete navideño capaz de dejar con la boca abierta incluso al invitado más exigente

Queridos lateros, imaginemos el siguiente escenario tan propio de estas fechas señaladas, algo que nos puede pasar a cualquiera: quedan pocas horas para la Nochebuena y te acaban de liberar de la cárcel, han pagado tu rescate, estabas en criosueño en una nave de la corporación Weyland-Yutani que acaba de llegar a la Tierra. Te has despertado de un coma o tan solo eres proclive a esa tradición tan española de procrastinar. Sea como fuere, sientes pánico, un sudor frío te recorre el espinazo y empiezas a imaginar tu vida sin esas amistades o familia que vas a perder en un par de horitas. No temas, aquí está vuestro amigo y vecino Monsieur Catalatas para salvar la noche y librarte de una vida de avatares en la legión extranjera. Empezamos.

Berberechos 30/40 unidades de conservas Mariscadora (28 euros). No solo es una de las conserveras con mejor relación calidad-precio del laterío patrio (tal vez la mejor), sino que además esta talla de berberecho gallego hoy en día es una rara avis. Empacado a mano y con origen en la ría de Noia, la catedral mundial del berberecho, es un comienzo para no fallar. Un poquito de limón y pimienta y a chutar. Si puede estar fresquita la lata, mejor. Y recordad: el caldo se bebe, SIEMPRE, bajo riesgo de perder el pasaporte.