El madrileño cumple con su parte ante la atenta mirada de Rafa Nadal, pero se ve perjudicado por el resultado de sus rivales Learner Tien y Nicolai Budkov Kjaer
Aplaude y arquea las cejas Rafael Nadal en el King Abdullah Sports City de Yeda, donde goza de su propio palco como ilustre embajador de la Federación de Tenis de Arabia Saudí, y algo más abajo, sobre el azul eléctrico de una pista sin pasillos de dobles, el espigado Martín Landaluce, uno de sus pupilos en la academia de Manacor, se diluye como un azucarillo ante el otro español del torneo, Rafa Jódar, como él, también madrileño, también nacido en el 2006 y también formado sobre la arcilla del Club de Tenis Chamartín.
Llegaba no obstante Landaluce con la soga al cuello a la cita de este viernes tras encadenar dos derrotas en los dos primeros encuentros de las Next Gen Finals, el torneo que desde 2017 reúne, primero en Milán y desde hace dos cursos en Arabia Saudí, a los ocho mejores tenistas que todavía no han cumplido los 21 años. El mal arranque en la presente edición obligaba a Tintín, como llaman a Landaluce quienes más le conocen, a vencer a su rival —y amigo— sin ceder un solo set si quería apurar sus opciones de avanzar a las semifinales de este sábado.






