Después de un banquete, no queda energía para disentir. La mesa es un edén pacífico en estado de rendición digestiva total
A escena, una gran familia reunida en torno a una mesa, en la hora flácida de los cafés y los palillos. La conversación va como sigue:...
—Un atracón de este calibre es como hacer deporte.
—¿Cómo dices?
—Te deja molido.






