Una revisión de 76 ensayos clínicos subraya la importancia de adaptar la prescripción a cada individuo. El 22% de los pacientes toma esta medicación de forma indefinida

El mayor estudio publicado hasta la fecha es claro: la única manera de dejar de tomar antidepresivos es de manera lenta y con apoyo psicológico. De hecho, hacerlo así previene la recaída en la depresión en una medida similar a permanecer con los antidepresivos. Esta investigación, publicada hoy en la revista The Lancet Psychiatry, es relevante por varios motivos: el 30% de las personas a las que se les prescribe antidepresivos no tiene realmente depresión; el 40% los toma ...

durante cinco años o más; y el 22% lo hace de forma indefinida. Sin embargo, este tratamiento tiene efectos secundarios adversos si se toma durante mucho tiempo, sobre todo disfunción sexual y menor capacidad de expresar sentimientos. Por eso, este estudio, que revisa 76 ensayos controlados que implican a 17.000 personas, subraya la importancia de adaptar la prescripción a cada individuo, con una retirada gradual e individualizada del tratamiento, junto con apoyo psicológico.

“La depresión es a menudo una condición recurrente y sin tratamiento continuo; hasta tres de cada cuatro personas con depresión recaen en algún momento”, explica Giovanni Ostuzzi, investigador de la Universidad de Verona y autor principal del trabajo. “Las guías clínicas recomiendan continuar con los antidepresivos durante cierto período después de la remisión y, luego, considerar la interrupción una vez que la persona está bien. Sin embargo, en la práctica diaria, el tratamiento a menudo se prolonga mucho más allá de lo que sugieren las guías”, añade Ostuzzi, en una rueda de prensa organizada esta semana por el portal SMC.