Un estudio publicado en la revista médica The Lancet Psychiatry analizó datos de más de 600.000 embarazos expuestos a antidepresivos y cerca de 25 millones de embarazos no expuestos, y concluyó que, tras ajustar por factores como antecedentes de salud mental o predisposición genética, el uso de antidepresivos durante el embarazo no aumenta significativamente el riesgo de autismo o TDAH en la descendencia.

El metaanálisis, liderado por investigadores de la Universidad de Hong Kong, encontró que el ligero aumento de riesgo observado en los análisis brutos desaparece al considerar variables familiares, genéticas y clínicas, proporcionando evidencia tranquilizadora para pacientes y profesionales de la salud que deben decidir sobre la continuidad del tratamiento durante la gestación.

Los resultados del estudio indican que, tras controlar los principales factores de confusión, los antidepresivos de uso común no elevan el riesgo de trastornos del neurodesarrollo como el autismo y el TDAH en los niños, según el profesor Wing-Chung Chang, autor principal del estudio y docente de la Universidad de Hong Kong.

El análisis sostiene que la salud mental materna y paterna debe ser óptima para el desarrollo neurológico de la descendencia, y que los riesgos de suspender la medicación en casos de depresión moderada o grave pueden superar los riesgos potenciales de continuar el tratamiento.