Una revisión de 4.000 estudios sobre la seguridad del fármaco durante la gestación avala su uso como primera opción para tratar el dolor y la fiebre

No existe ninguna evidencia de que el uso de paracetamol durante el embarazo —indicado para tratar la fiebre y el dolor— aumente el riesgo de desarrollar autismo, trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o cualquier forma de discapacidad intelectual entre los niños. Así lo concluye la revisión científica más completa realizada hasta la fecha sobre el perfil de seguridad durante la gestación del fármaco, la molécula más vendida de España con más de 60 millones de cajas anuales. La investigación ha sido publicada este sábado en la revista The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health.

Hasta el pasado verano, el debate sobre la cuestión era inexistente. La seguridad del paracetamol, siguiendo las recomendaciones, es defendida desde hace décadas por la clase médica y su uso en la práctica clínica es universal. De hecho, el fármaco es considerado uno de los más seguros durante la gestación y una de las escasas opciones que las futuras madres tienen para paliar el dolor y evitar los cuadros de fiebre alta, que sí suponen un riesgo real para el feto.