Un guiso marinero tan sencillo como sabroso, en el que las patatas y el choco se animan con una salsa de tomate picante de las que reconfortan

Muchos guisos marineros españoles siguen la misma fórmula, que se podría resumir así: pescado o marisco + patata + sofrito + agua o caldo. Lo que no significa que sean iguales, porque en esa combinación de elementos puede haber múltiples variantes en función de los ingredientes o el proceso de preparación. En el caso del choco en salsa en versión canaria, para mí el punto diferencial lo ponen el cefalópodo protagonista, el picante del sofrito y la densidad final del conjunto.

El choco viene a ser lo mismo que la sepia o la jibia, que en este caso conviene que esté limpia. ¿Se podría hacer este plato con calamares? Rotundamente sí. ¿Y con choco congelado? Igual hasta queda más tierno. La presencia de patata en el guiso es optativa, pero si no se le pone, no es mala idea acompañarlo con patatas fritas o cocidas.

Si tienes la suerte de estar en Canarias, un picante apropiado sería la pimienta palmera; si no, cualquier guindilla puede cumplir con dignidad. Y un último apunte: la genial -aunque nada canónica- idea de potenciar el sabor del sofrito con tomate seco es de Clara Pérez-Villalón, a quien debo el haber conocido este platazo. Mira el vídeo de arriba para saber cómo se prepara.