Estos vehículos gestionan 19.000 millones de euros y son una alternativa de inversión para los particulares accesible a través de la Bolsa
¿Cómo se elige un fondo de inversión? ¿Y un ETF? ¿Y una sicav? Para un profano en la materia, la teoría dice que habría que empezar con una distinción de vehículos de renta fija, mixto o Bolsa y que para optar por uno u otro tipo conviene realizar previamente un test de idoneidad para conocer cuál es el perfil del inversor y cuáles son sus necesidades. A más conservador, mayor peso de bonos, y a perfil más agresivo —y dispuesto a mayor volatilidad a cambio de una mayor rentabilidad—, mayor porcentaje en renta variable. Una vez dados estos pasos, es hora de tomar asiento y ver desfilar a los centenares de vehículos que se comercializan en España: renta fija, mixto, Bolsa nacional, Bolsa internacional, ETF, fondos indexados, sicavs, hedge funds o sociedades de capital riesgo (SCR)… la oferta puede marear a más de uno.
En el caso de los fondos de inversión, cada entidad financiera cuenta con los vehículos más populares, que de forma habitual son de perfil conservador, a imagen y semejanza del ahorrador español. Pero si el inversor quiere ir un paso más allá y no dejarse llevar por los top del momento —el volumen de captaciones de un fondo no tiene por qué estar ligado con su retorno—, hay que confiar en las recomendaciones de los gestores especializados y dejarse asesorar por los expertos.






