De las criptomonedas a los planes de pensiones, distintos productos para una estrategia inversora diversificada que ayude a hacer crecer el patrimonio
Hay una regla básica en inversiones: diversificar bien es la clave para reducir riesgos. Como explica Ignacio Menéndez, responsable de análisis de mercados de ING, “concentrar una cantidad elevada de nuestro patrimonio en pocas cosas aumenta considerablemente la probabilidad de pérdida”. La clave está en invertir en distintos productos que no tengan un comportamiento similar. En esta nueva entrega de Inversión libre de mitos, el proyecto de ING para hablar sin tapujos de cómo hacer crecer nuestros ahorros, se abordan los principales instrumentos de inversión para un futuro financiero más completo.
En el mundo de las monedas digitales, las criptomonedas son las que más desarrollo tienen en la actualidad, “las más relevantes para inversores”. Este tipo de dinero digital funciona de una forma descentralizada, es decir, no está controlado ni por bancos comerciales, gobiernos o bancos centrales. “Su seguridad y funcionamiento están basados en la tecnología blockchain, una especie de libro público donde se registra cada transacción y que un montón de usuarios revisa para que no haya errores. Eso hace que sea prácticamente imposible cambiar un apunte sin que nadie lo note, por lo que las transacciones son muy seguras”, aclara Menéndez. Las transacciones son inmediatas y no necesitan bancos intermediarios que envíen el dinero de una cuenta a otra.






