Las sociedades de inversión libre ganan peso entre las grandes fortunas que apuestan por inversiones de más riesgo

Las grandes fortunas han decidido doblar su apuesta por activos de riesgo, y los departamentos de banca privada de las entidades financieras han sacado a los escaparates un vehículo que hasta ahora apenas se utilizaba en España: las sociedades de inversión libre (SIL), una especie de hedge funds familiares. Las restricciones para que las sociedades de inversión de capital variable (sicav) mantuvieran su tributación en el Impuesto sobre Sociedades al 1% han impulsado su creación. Ahora, cotizan 77 en MTF Equity, la plataforma de BME para que estas sociedades se negocien, cuando a cierre de 2020 eran tan solo 20.

“Es una de las fórmulas más populares entre las grandes fortunas para rentabilizar sus ahorros y les permite mantener la tributación reducida del 1%, la que gozan los fondos de inversión y las sociedades de inversión de capital variable (sicavs), sin la necesidad de cumplir con los requisitos que se les exigen a estas últimas”, señala un directivo del departamento de banca privada de una entidad española. Desde finales de 2022, las sicavs han de contar con más 100 socios que tengan una inversión de al menos 2.500 euros cada uno para mantener el gravamen reducido. Los denominados mariachis, o inversores de paja, fueron invalidados, y el Gobierno puso el punto final a una figura que había sido considerada en muchas ocasiones un artefacto fiscal para pagar menos impuestos.