La iglesia del Barrio Covadonga, en Torrelavega, refleja un constante deterioro que ha llevado a que los vecinos de esta zona se movilicen por una intervención urgente en el templo. EFE/Javier G. Paradelo

Javier G.Paradelo |

Torrelavega (EFE).- La iglesia del Barrio Covadonga, en Torrelavega, no es una más en medio de un barrio obrero, es un edificio que traspasa las barreras religiosas y, por eso, su evidente y constante deterioro ha hecho que los vecinos se movilicen para reclamar una intervención urgente.

Construida a mediados de los años 60 del pasado siglo, incluso mucho antes que parte de los edificios del barrio, ha sido durante décadas sede de todo tipo de relaciones vecinales, políticas, sociales y reivindicativas, ademas de lugar de culto a través de una activa comunidad de dominicos.

El portavoz de la coordinadora vecinal creada para reclamar el arreglo de la iglesia, Antonio Saiz, explica a EFE que está “en riesgo real” y necesita una intervención urgente en el tejado para poner fin a una situación de peligrosidad fruto de 30 años sin ninguna reparación.