Vox se ausenta un año más de la actividad organizada por la Cámara baja

“Me marché llena de culpa, de vergüenza y de miedo. Estuve sola muchos años”, resume este martes Nevenka Fernández, la primera mujer que logró la condena de un político en España por acoso sexual. “Lo que mejor demuestra el cambio desde hace 25 años es que hoy estamos aquí”, incide en el acto institucional organizado por el Congreso con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, un coloquio al que un año más planta Vox, partido que niega la violencia machista y ha puesto en jaque los consensos políticos sobre esta lacra.

Era marzo de 2001. En un hotel lleno de periodistas, Nevenka Fernández anunciaba su renuncia como concejala de Hacienda del Ayuntamiento de Ponferrada y señalaba a su alcalde, Ismael Álvarez, por acoso. “Tengo 26 años y tengo dignidad”, una frase recordada muchas veces desde entonces y que abrió camino en un país que no estaba acostumbrado a ese tipo de denuncias públicas, y mucho menos contra un político. El dirigente del PP fue condenado y dimitió, pero la sociedad le dio la espalda a esa mujer joven y preparada que llevaba tiempo viviendo un “infierno”, se manifestó a favor de Álvarez y ella abandonó el país. A través de videoconferencia desde Irlanda, el Congreso escucha este martes su testimonio.