“La política debe ser ese mecanismo de cambio hacia una sociedad mejor en la que comportamientos como los que yo he sufrido no vuelvan a repetirse”, escribió la mujer
La defensa del PP frente al desamparo que asegura haber sufrido una exedil del Ayuntamiento de Móstoles (Madrid) cuando denunció dentro del partido acoso sexual y laboral por parte del alcalde del municipio, Manuel Bautista, se basó este jueves en negarlo todo. Aunque de forma contradictoria. Desde el PP de Madrid sostuvieron, por un lado, que la mujer había negado haber sufrido acoso; pero, al mismo tiempo, afirmaron que ese acoso —el supuestamente no alegado— sí se investigó. Que el problema más bien era que no había pruebas. Y que por eso se archivó cuando pasó al comité nacional de derechos y garantías del Partido Popular. Pero el análisis de la documentación muestra que este comité archivó el expediente sin citar ni escuchar en persona a la presunta víctima ni a los testigos que ella mencionaba en su escrito.
La concejala denunció en primer lugar ante el PP de Madrid haber sufrido acoso sexual y luego acoso laboral por parte del alcalde, desde la campaña de las elecciones municipales de 2023 hasta su salida del Ayuntamiento y del partido en octubre de 2024. Según su relato, el regidor la abordaba con proposiciones explícitas no deseadas y, después, tras la negativa rotunda de ella a mantener una relación que no fuera estrictamente profesional, comenzó un proceso de aislamiento, invisibilización y trato humillante que se prolongó durante meses y culminó con la retirada de las competencias que tenía asignadas.






